Con una solemne ceremonia religiosa, en la antesala del inicio del Carnaval de Oruro 2026, se encendió la primera luz de esta magna celebración cultural y espiritual que late en el corazón de nuestra tierra.
No es solo una festividad. Es promesa, es gratitud, es ese diálogo silencioso entre miles de devotos y nuestra querida Virgen del Socavón, que cada año vuelve a reunirnos bajo su manto sagrado.
Así comienza esta expresión viva de fe y tradición, donde la danza no solo se baila… se reza. Es la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.








